Tenía apenas siete años cuando el cáncer se llevó a mi madre. Desde aquel día, mi padre y yo aprendimos a enfrentar la vida solos. Él era carpintero, un hombre de manos ásperas y corazón inmenso que trabajaba sin descanso para que nunca me faltara lo necesario.
Nunca fuimos una familia con dinero. Vivíamos en una pequeña casa que necesitaba reparaciones constantes y cada factura era un reto. Aun así,
[...]








